lunes, 11 de mayo de 2015

cumpleaños de Yuu


[SMS] Yuu ~ dado el día que es tenia una enorme necesidad de verte, así que salí de mi casa y si, justo ahora acabo de llegar a la tuya, estoy afuera de tu casa, ¿me abres la puerta?
Envío aquel mensaje y guardo su móvil mientras esperaba, tal como lo había dicho en aquel mensaje ya estaba fuera de la casa del otro frente a la puerta, cargando una pequeña caja consigo en la cual traía un pastel para el otro.
  • Yuu Aya Aschemacher le gusta esto.
  • Yuu Aya Aschemacher Había pasado gran parte del día enfocado en otras cosas, que a penas vio el mensaje de Shoya, recordó a que día se refería. Con una amplia sonrisa en sus labios salió a su encuentro, en cuanto abrió la puerta pudo ver aquella caja entre las manos ajenas. - ¿Eso es para mi? -preguntó antes dejar un beso en sus labios, para luego permitirle entrar. - Hola, Shoya.
  • Shoya Yukito Esbozó una amplia sonrisa al apenas verle luego de que le abriera la puerta. De inmediato asintio a aquella primer pregunta, ya que no tuvo tiempo para palabras pues aquel beso se lo había impedido - Hola y por supuesto que es para ti- dijo con una sonrisa a la par que comenzaba a caminar hasta el interior de la casa del otro, llevando consigo aquella caja hasta la sala, dejando la misma sobre una pequeña mesita.
  • Yuu Aya Aschemacher Una vez el otro había ingresado cerró la puerta y comenzó a seguirle hasta la sala. Ya en aquel lugar le invitó a tomar asiento a su lado, cuando el otro lo hizo le atrapo entre sus brazos en un suave abrazo. - Sonará tonto, pero me emociona tenerte aquí, es poco común que vengas a mi casa. - susurró suavemente - Gracias por venir.
  • Shoya Yukito Tomo asiento al lado del otro, sonriendo amplio al instante en que se vio envuelto en los brazos del otro en aquel abrazo - ah, es cierto...normalmente eres tu el que va a mi casa, pero en esta ocasión quise ser yo quien viniera aquí- le miro sin apartar su sonrisa y así, se acercó a él a dejarle un pequeño beso en los labios- También por que quería venir a decirte...feliz cumpleaños.
  • Yuu Aya Aschemacher Correspondió a ese pequeño beso, de manera suave hasta que este termino. - Mi cumpleaños ha sido feliz desde el momento en que te vi en mi puerta. - Dicho esto se acercó a besarle de nuevo, un beso prolongado. - Eres mi mejor regalo ¿Sabías? - Sus manos se deslizaban suavemente en caricias por la espalda ajena, mientras le miraba a los ojos con profundidad.
  • Shoya Yukito Oirle decir aquello le dejo con una amplia sonrisa y estaba por responder también de aquellas palabras, sin embargo aquel beso le tomo por sorpresa y solo se dedicó a responder el mismo con suavidad, hasta que este término - No lo sabia, pero ahora lo se...creo que siendo así debí envolverme para regalo -dijo con un deje de diversión mientras iba dejando llevar por aquellas caricias en su espalda - ya que soy tu mejor regalo...¿que te gustaría que hiciera, uhm?
  • Yuu Aya Aschemacher - Más que envolverte, con un pequeño liston rojo en tu cuello hubiese sido necesario. - Mientras decía eso fue pasando los dedos de su derecha sobre parte del cuello ajeno. Al escuchar esa pregunta se detuvo a pensar en cual sería su respuesta, la cual supo unos instantes después. Entonces sonrió ampliamente. - Hay muchas cosas que tengo en mente, pero deseo que me sorprendas. Sé que cualquier cosa que venga de ti va a ser algo especial y perfecto.
  • Shoya Yukito Cerro por un instante sus ojos mientras los dedos ajenos paseaban por su cuello, soltando luego un pequeño y corto suspiro a la par que comenzaba a mostrarse en su rostro una ladina sonrisa- oh, en ese caso la próxima vez lo haré -susurro suave, dejando su mirada puesta en el otro, en aquel par de ojos que poseía su ajeno. Le escucho atento, dejándole una sonrisa un tanto divertida - Me pregunto qué tantas cosas tienes en mente...pero bien, déjame pensar un poco que es lo que haré.
  • Yuu Aya Aschemacher - Creo que puedes al menos imaginarte algunas de las cosas que tengo en mente. - susurró sobre sus labios en tono de voz bajo, pero que sabía que el otro podría escuchar. - Piensalo entonces, tenemos el tiempo suficiente para que lo hagas. - su sonrisa se amplió aún más, por la idea que le habia llegado justo en ese momento. - Por ahora quiero seguir disfrutando de mi regalo. - Dicho esto le tomó del mentón, para acercarle para besarlo, pero al mismo tiempo fue recostándolo con suavidad sobre el sofá donde ambos se encontraban.
  • Shoya Yukito Asintio leve y haciendo rozar levemente sus labios con los contrarios pues sabia o al menos tenia imaginadas varias cosas que podían coincidir con las ajenas- creo que me hago a la idea de algunas - agregó con un tono que denotaba una pequeña diversión y así, al poco tiempo volvió a mostrarse pensativo, solo que esto solo duro un breve instante ya que las palabras ajenas y en si las acciones del mas alto le habían tomado por sorpresa aún así y con una sonrisa se dejo recostar en aquel sofá mientras colocaba sus manos en ambos hombros de su contrario - Disfruta todo lo que quieras
  • Yuu Aya Aschemacher Al tenerle sobre aquella superficie, sus manos fueron a parar en la cadera ajena. Estas mismas comenzaron a adentrarse bajo la camisa de su pareja, lenta y pausadamente tocando con suavidad cada centímetro de piel, mientras sus labios aún apresaban los ajenos. - Voy a tomarte la palabra - susurró segundos después de haberse separado del beso. Le miró directo a los ojos, queriendo afirmar que esto no era un sueño más, Shoya, su novio estaba bajo su cuerpo y eso era algo realmente maravilloso. Sin más continuó con sus acciones bajo la ropa ajena, al tiempo que sus labios recorrian el cuello del otro en pequeños, pero calidos besos.
  • Shoya Yukito Comenzó a sentir aquellas manos ajenas posarse sobre su cadera y luego de ello el como aquellas mismas pasaban a adentrarse bajo su ropa, ese tacto ajeno le era tan grato que le fue inevitable soltar un leve suspiro en cuanto sus labios y los ajenos terminaron aquel beso. - Hazlo entonces - susurro suavemente mientras de igual manera se mantenía observando los ojos ajenos. Pudo haberse mantenido así por mas tiempo de no ser por que el otro paso hacia su cuello, acción que le llevo a ladear su cuello a la vez que cerraba a momentos y por breves instantes sus ojos, mientras sus manos pasaban una a dejar pequeñas caricias sobre la espalda ajena y la otra a hacer lo mismo pero sobre los negros cabellos que poseía su pareja.
  • Yuu Aya Aschemacher Sus labios se deslizaron lentamente por la suave y dulce piel del cuello ajeno, parando solamente hasta que estos se toparon con el lóbulo de su oreja el cual mordió con suavidad, estirándolo un poco. Las palmas de sus manos habian abandonado los costados del otro, recorriendo ahora su espalda con la izquierda, mientras la derecha subía la camisa ajena de a poco dejando al descubierto parte de su abdomen. - Quiero hacerte mio ahora... - susurró cerca de su oído, para luego volver a mirarlo a los ojos, posando su frente sobre la ajena, así mismo con sus labios.
  • Shoya Yukito Cerrando sus ojos fue siguiendo las distintas sensaciones que aquel camino de besos por su cuello iba dejando a su paso, y fue hasta que los mismos pararon que abrió sus ojos nuevamente, solo para entrecerrarlos al sentir como su contrario mordía de su lóbulo y jalaba de este en una forma por demás agradable, mientras sentía también el pasar de las manos ajenas por su piel, aquello haciendo suspirar suavemente. Fue hasta oír aquel susurro que llevo su vista hacia el, mostrando un tenue sonrojo sobre su rostro acompañado por una suave sonrisa - si eso quieres, entonces hazlo, no pienso detenerte ¿sabes? Creo que quiero eso tanto como tu...- susurro sobre sus labios y aprovechando aquella union de los mismos, fue dejando pequeños besos que pronto se convirtieron en uno mas duradero y profundo que los anteriores.
  • Yuu Aya Aschemacher Su respuesta a la aprobación de sus actos tuvo que esperar, pues sus labios y los gemelos contrarios de estos se habían amoldado en unbeso profundo, donde podía disfrutar de intruducirse lentamente en la cavidad bucal ajena. Era un acto atrevido debido a que nunca lo había hecho, pero realmente gratificante cuando su lengua hizo contacto con la de su contrario, una sensación dulce, húmeda y excitante a la vez. Lentamente deshizo aquel beso, proceso en el cual había mordido en un par de ocasiones el labio inferior de su pareja, mientras le miraba a los directamente a sus orbes, sabía que su mirada en este momento dejaría asomarse el deseo que le embargaba y el cual no planeaba esconder bajo ninguna circunstancia. 

    Decido a continuar con lo que recien iniciaban, tomó al otro por la cintura atrayendolo contra su pecho y después de algunos movimientos más consiguió cargarlo, para luego levantarse y comenzar a andar con dirección a su habitación. Era su primer vez juntos, y por más que su deseo de poseerlo en ese preciso instante fuera fuerte, no se lo permitiría sobre un sofá, aquella primera vez ameritaba un lugar adecuado, en el cual sus cuerpos pudieran fundirse en una danza armonica, suave y magica. En resumen un acto más allá de lo carnal.

    Cuando ambos estuvieron dentro de la habitación, caminó directo a la cama donde le deposito suavemente, mientras el mismo subía sobre aquella superficie plana. Colocandose entre las piernas ajenas, buscó intensamente la mirada contraria, mientras acariciaba esas delgadas y largas piernas para abrirse mayor espacio entre ellas. - Shoya... - susurró contra sus labios en cuanto tuvo la oportunidad.
  • Shoya Yukito De momento se sorprendió ante la intromisión de la lengua ajena en su cavidad bucal, pues aquello era algo que el otro no había llegado a hacer si no hasta ahora; pero ya dejando de lado aquella sorpresa, se dedicó a responder de aquel acto, al comenzar a mover su lengua contra la ajena en un pequeño juego entre ambas, mismo que disfruto de principio a fin. No podía negar que aquello era una gran combinación entre algo bastante suave y dulce que a la vez daba cierto toque excitante, mas aun cuando al final del mismo fueron añadidas aquellas mordidas a su labio. Al verle a los ojos en aquel instante podía notar claramente aquel deseo que los mismos reflejaban, quizá el mismo que sabia podía verse también en él mismo.

    En un principio se preguntó que era lo que el otro quería hacer con aquellos movimientos, sin embargo poco a poco entendió el motivo de estos, ayudando así al otro a que le sostuviera. Coloco sus brazos alrededor del cuello ajeno para abrazarse y sostenerse desde el mismo con el objetivo de que al otro le fuera mas fácil llevarlo. Se mantuvo con una sonrisa divertida y quizá algo boba mientras era llevado de aquella manera, cambiando la misma a una suave hasta que fue dejado en aquella superficie blanda. 

    Conectó su mirada con la ajena mientras el otro se acomodaba de aquella manera, soltando al instante un pequeño suspiro al sentir aquellas caricias a sus piernas, dejando ver luego del mismo una sonrisa para el otro. - Yuu...- dijo como respuesta, colocando una de sus manos en la nuca de su pareja, jalándole suavemente desde ahí para que sus labios y los contrarios se unieran en un profundo pero suave beso.
  • Yuu Aya Aschemacher Si algo podía sacarle de su estado de auto-control era Shoya, y siendo este momento en el cual aquel chico de dulce figura en el que le miraba de aquella forma, la forma en que había susurrado su nombre y finalmente como este le había atraído de vuelta a sus labios, algo en su interior hizo una pequeña explosión que comenzó a cegarlo del buen juicio que siempre mantenía, pues lo único que deseaba en ese preciso instante era poseer en todos los sentidos a su pareja, al ser que más amaba. 

    Como era de esperarse correspondió a su beso, amoldando sus labios armónicamente con los ajenos, era un beso profundo, pero a la vez dulce. Sus manos se fueron deslizando con lentitud por los muslos ajenos, lo cuales se dedicó a apretar con suavidad en aquel recorrido, con ese mismo ritmo fue que alcanzó su cadera la cual aprisionó durante todo lo que el beso duró. Al separarse de aquel beso, no pudo ni quiso alejarse de sus labios, su respiración se había agitado un poco y eso de eso era claro ejemplo la forma en que su pecho bajaba y subía. 

    – Te he dicho antes que no puedo expresar a la totalidad mis sentimientos por ti en palabras… esta noche déjame expresártelos en acciones… - mientras susurraba sobre los labios ajenos, las yemas de sus dedos había comenzado a recorrer el cuerpo ajeno por debajo de su ropa superior, aquella suave piel perteneciente a su vientre y costados. – Que mi cuerpo transmita lo que mis pobres frases no logran… - 
    Con ayuda de sus ambas manos fue desabrochando los botones de la camisa ajena, de arriba hacia abajo se tomó tiempo para deshacerse cada uno de ellos sin perder la oportunidad de acariciar cada centímetro de piel que quedaba al descubierto, mientras dejaba cortos, pero no por eso menos suaves y cálidos besos sobre aquel par de labios. Cuando la totalidad de botones había dejado de estorbarle, sus labios en forma de besos comenzaron a trazar una línea recta desde su barbilla, cuello, descendiendo lentamente por su pecho hasta llegar a su ombligo.
  • Shoya Yukito Mientras aún el beso seguía su curso, pudo sentir como aquellas manos que poseía su ajeno iban recorriendo de aquella forma sus muslos, pero fueron aquellos leves apretones que las mismas iban dejando sobre su cuerpo al paso de aquel recorrido las que terminaron por hacerle suspirar en un par de ocasiones, suspiros que lejos de salir, fueron ahogados en los labios contrarios en medio de aquel beso. Al separarse del mismo luego de unos instantes, pudo notar claramente la ya algo agitada respiración del pelinegro, y que mencionar de la suya propia, pues lejos de estar calmada, de igual forma podía notarse que estaba agitada, quizá igual o más que la de su pareja. Con ambos en dicha situación, este sonrío suavemente pero con un toque de diversión, manteniendo esa misma sonrisa todo aquel tiempo que el otro ocupo para susurrarle y recorrer su piel en aquellos toques tan agradables a sus sentidos. 

    Pronto fue sintiendo como su camisa iba siendo desabrochada botón a botón entre caricias y besos - Esas frases que mencionas no son tan pobres como crees...me han dicho una buena parte de lo que quieres transmitir, aún así...quiero ver la totalidad de esos sentimientos que tienes por mi...ah, y sin olvidar que a la vez que ves quiero que también veas los que yo tengo por ti - al tiempo que iba habiendo mención de aquello, una de sus manos fue a parar a los negros y suaves cabellos de su ajeno, lugar donde sus dedos se dedicaron a pasar entre estos en breves caricias. Así, cuando el otro había terminado con aquellos botones de su camisa, las manos propias se retiraron de donde estaban solo para que el otro pudiera con total libertad dejar aquel camino de besos; el cual estaba disfrutando en gran forma, tanto que sus ojos terminaron por cerrarse en todo aquel momento. 

    -Todos esos besos tuyos se sienten bastante bien...- menciono suave y con una muy sutil risilla mientras su mirada se posaba sobre el otro. Era un poco sensible en aquella parte de su cuerpo y aquellos besos le provocaban aquella sensación de cosquilleo en ese lugar, que lejos de mantenerle riendo, le tenían con una amplia sonrisa, reflejando así que eso era de su total agrado y quizá mas que eso.
  • Yuu Aya Aschemacher El tacto sobre su cabeza, y la forma en que el otro enredaba sus dedos en las hebras de su cabello, le tenía vuelto loco de una y mil maneras más. Dado el momento y el calor en la atmosfera cualquier toque por la parte contraria le desvanecía la cordura. 
    - Esta noche te haré sentir más que bien - susurró contra la piel de su abdomen misma a la que continuó repartiendo suaves besos y entre estos un par de húmedas lamidas. No quería parecer desesperado aunque era claro que estaba ansioso por poseerlo, pero se tomaría su tiempo para disfrutar cada rincón de su cuerpo. 

    Sus manos se deslizaron hasta la cadeja ajena, su única intención momentanea era la de retirar aquel estorboso pantalón, lo cual logró luego de sabotonarlo. Para aquello se separo un poco, retiro el calzado ajeno y con esto el pantalón dejandolo sólo en ropa interior y con la camisa casi fuera de su cuerpo. Esta sin duda alguna era la escena más hermosa, erótica y sensual que había podido observar. Sólo entonces volvió a su lado, volviendo a apoderarse de sus labios. - Eres realmente hermoso, casi un sueño... - Dicho esto su mano derecha había emprendido camino por el pecho ajeno, deslizandose hacia abajon sin animo de detenerse, lo cual hizo hasta que la poso sobre el miembro contrario el cual comenzó a estimular suavemente.
  • Shoya Yukito - No dudo que así será, esto ya esta sintiéndose muy bien...- admitió en tono suave mientras aún mantenía sus ojos puestos sobre el, observando atento el cómo iban siendo dejados sobre su piel aquellos besos y aquellas pequeñas lamidas a su piel, aunque luego de un par de segundos optó por cerrar sus ojos y así dejar sentir aun mas claramente todo. Le miro nuevamente al sentir como aquella prenda era desabrochada, la misma que luego algunos movimientos por parte de su contrario hicieron desaparecer de su cuerpo. Al estar un poco mas expuesto y tener aquella mirada sobre si, le provocaron un sutil sonrojo el cual solo aumentó un poco más al escuchar tales palabras, aunque quizá por un momento se llego a olvidar de eso al estar respondiendo a aquella union de sus labios con los propios- ¿casi un sueño? Me hace feliz saber que eso piensas... - tras decir aquello mordió su propio labio inferior con suavidad pues aquella mano había por fin llegado a su miembro. Poco a poco aquella estimulación iba surtiendo efecto sobre de el, pues comenzaba a agitarse levemente respiración y junto con esta la salida de un par de suspiros de sus labios. Sus manos por otra parte comenzaron a recorrer el pecho ajeno en constantes caricias, solo deteniéndose al comenzar a desabrochar los botones la camisa que llevaba el más alto y así poder tocarle mas directamente.
  • Yuu Aya Aschemacher - Casi un sueño, porque eres tan real como lo que siento por ti... - susurró sobre sus labios, mientras imprimía mayor fuerza en el miembro ajeno, poco a poco sentía como este iba calentandose y endureciendo a la par del propio que aún era apresado por su estorbosa ropa. Cuando Shoya comenzó a desabotonarle la camisa, no pudo evitar mirarle directo a los ojos con lascivia, se alejó momentaneamente sólo para retirar por completo aquella prenda. Entonces volvió a su lado, pero no de la forma anterior decidió no subir a mirarle, tenía como objetivo aquel falo ya erecto y caliente. Le llamaba, su mirada ya no podía desviarse a otro sitio, a no ser hacia los ojos ajenos, pues la agitada respiración ajena y el calor que ambos habían ocasionado había logrado plantar un hermoso tono rosado en las mejillas del otro. 

    Todo era tan dulce, adorable, excitante... Sus manos se deslizaron por los costados ajenos, marcando suavemente sus uñas sobre su suave y blanca piel, acción que dejaba sutiles lineas. Segundos después estas mismas habían llegado a su cadera, sus dedos tomaron la prenda interior ajena y sin más la comenzó a retirar hasta que esta le dejó a la vista aquella parte oculta del otro. Una vez retirada, sus manos tomaron aquel trozo de palpitante carne, al cual sus labios besaron sobre la punta para después delinearla con su lengua.
  • Shoya Yukito Esas palabras que había escuchado terminaron por plantarle una sonrisa sobre sus labios - Ahora veo el por que...- no pudo decir mas pues había comenzado a sentir como le era aplicada mayor fuerza sobre aquella parte ya bastante sensible de su cuerpo y así, sin poder evitarlo un par de suaves y cortos gemidos se escaparon de sus labios. La forma en que el otro le miraba le llevo a sonreír de manera divertida, aquella mirada que le dedicaba le había terminado por gustar bastante y no solo eso, si no que de cierta forma llegaba también a provocarle. En todo momento en que el otro ocupo para alejarse y quitarse aquella prenda, este lo ocupo para tratar de regular un poco su respiración aunque claramente lo hizo sin dejar de mirarlo.

    Por un instante se preguntó qué haría el otro, pero luego entendió al ver como la mirada ajena se posaba sobre su parte baja, así por eso mismo aumento su sonrojo. El recorrer de las manos y uñas dejando aquellas suaves marcas por su piel se sentía más que placentero por lo que sólo atinó a suspirar hondo y cerrar sus ojos por un momento, mientras con el pasar de los segundos iba sintiendo que aquella prenda que le restaba en su parte inferior poco a poco dejaba de cubrirle y abandonaba su cuerpo. Y casi como acto reflejo, mordió su labio inferior al apenas sentir la mano ajena sobre su miembro, logrando ahogar así un pequeño gemido que esperaba salir de sus labios. Su mirada se había posado sobre el otro y sus acciones, no perdiendo detalle de estas y por lo mismo llegando a excitarse bastante con aquella escena frente a sus ojos.
  • Yuu Aya Aschemacher Le era dificil no reconocer que su respiración se entrecortaba con tan sólo oírle gemir, la manera en como reacionaba a su toque sobre todo en aquella zona que bien sabía era demasiado sensible. De nuevo centró su atención en aquel miembro del cual comenzó a succionar la punta, suave y a veces con fuerza marcando un ritmo intercalado en sus acciones. Había estado tan concentrado en aquello, que no se percató de inmediato de la mirada que le observaba, para cuando lo hizo no pudo evitar sacar el miembro de su boca y dedicarle una suaave sonrisa. Aquel rostro sonrojado, cuyas mejillas invitaban a ser mordidas le estaba provocando sensaciones que no había experimentado antes. 

    -¿Algún día tienes planeado dejar de ser tan hermoso? - No espero a la respuesta y no planeaba oirla, pues lo que le interesaba ahora era escucharle gemir. Decidido a conseguir su objetivo metió toda la hombría de su contrario dentro de su cavidad bucal, sacandolo segundos después y así comenzó una cadena de repetición de estas dos acciones, sacando y metiendo ello en su boca, de inicio con suavidad ensalivando cada centimetro de aquel falo. Mismo que sostuvo con su mano izquierda desde la base, mientras su lengua se enredaba a su alrededor. Pero luego marcó un ritmo más fuerte y rápido.
  • Shoya Yukito Todas y cada una de las acciones que el otro llevaba para con su miembro eran realmente placenteras y prueba de ello eran las expresiones que mostraba a cada movimiento que su ajeno realizaba con sus labios en aquella parte tan sensible de su cuerpo. Suaves jadeos de su parte que se hicieron presentes en la habitación también eran prueba de ello. Y en cuanto vio la sonrisa y mirada ajena sobre de el, no pudo evitar devolvérsela, más aún cuando a sus oídos llego aquella pregunta. - No...- solo eso alcanzó a mencionar de manera muy suave, casi en un susurro, siendo interrumpido por un par gemido que no pudo evitar al sentir su miembro ser apresado por aquella cavidad bucal que poseía el otro. 

    - Siento que me volver loco...- menciono entre una sonrisa bastante gustosa y suave al dejar caer su cabeza por completo sobre la superficie de la cama, dejando de ver por completo aquella excitante escena y solo dedicándose a sentir todo lo que la boca ajena en conjunto con sus manos y lengua lograban hacer sobre su miembro. Desde ya podía decir que el otro no mentía al decirle que le haría sentir mas que bien esta noche. Su respiración comenzaba a ser mas entrecortada y el calor de su cuerpo iba en aumento, eso sin mencionar que de sus labios continuaban saliendo suaves jadeos así como pequeños y sutiles gemidos que acompañaban aquel ritmo que marcaba el otro sobre su miembro.

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