lunes, 11 de mayo de 2015

HMV (?)

Con el uniforme de HMV, si trabajáramos ahí seriamos sus empleados favoritos (?)
  • Yuu Aya Aschemacher le gusta esto.
  • Yuu Aya Aschemacher - Con tales empleados, seguro me volveré cliente frecuente.
  • Shoya Yukito - Cliente frecuente, eh. Eso ameritaria membresía y trato especial (?).
  • Yuu Aya Aschemacher - ¿En mi mebresía estan incluido que cierto empleado me ayude en mis busquedas?
  • Shoya Yukito - Si se refiere al chico rubio, si. El con todo gusto le ayudara en cualquier cosa que desee buscar, estará a su disposición las 24 horas del día si así lo quiere.
  • Yuu Aya Aschemacher - ¿Por la noche también? No sabía que el servicio se extendiera a tan altas horas, seguro el chico rubio debe quedar exahusto. ¿Me aceptaría un masaje? Mi busqueda podría esperar si el chico rubio lo acepta.
  • Shoya Yukito - Hey, es servicio especial, por eso se alarga a altas horas. Y no se preocupe tanto que el chico rubio esta bien con eso siendo que es para usted. Uhm veamos...bueno, si así esta la cosa él con gusto lo acepta.
  • Yuu Aya Aschemacher - Se acercó a él por la espalda, rodeandole la cintura de esta forma, mientras dejaba un beso sobre su cuello. - Te notó un poco cansado, pero con el masaje seguro estarás mejor. - sus manos se deslizaron hasta subir a los hombros ajenos, los cuales masajeo suavemente. -
  • Shoya Yukito Sonrió por la forma en que fue abrazado por el otro, ampliando luego de un par de instantes un poco más aquella misma debido a aquel beso que fue depositado en su cuello, volteando hacia atrás con el fin de verle ligeramente- Algo me dice que sin duda estaré mejor luego de esto - menciono con algo de diversión mientras iba sintiendo uno a uno los gratos movimientos de las manos ajenas sobre sus hombros.
  • Yuu Aya Aschemacher - No soy experto, pero daré mi mejor esfuerzo. - susurró en su oído derecho, mientras continuaba masajeandole. Le notaba un poco tenso, lo cual atribuyó a la agenda laboral que tenía. - Deben pedirle más descansos al tirano de Yo-ka.
  • Shoya Yukito - Aunque no creo que haga mucha falta, ya lo estas haciendo muy bien - hablo con suavidad mientras cerraba un poco sus ojos, dejándose llevar un poco por aquel masaje que recibía por parte del otro- Eso es algo un poco difícil - soltó entre una risilla suave.
  • Yuu Aya Aschemacher - Entonces tengo talento natural. - no pudo evitar reír por ello, sus manos bajaron un poco de sus hombros, esto le dio espacio para poder besar la mejilla del otro y de nueva cuenta su cuello. - Iré a decírselo yo, a mi no podrá negarmelo.
  • Shoya Yukito - Vaya que lo tienes- abrió sus ojos para mirar de reojo al sentir las manos ajenas bajar ligeramente de sus hombros, no pudiendo evitar sonreír con aquel beso tanto a su mejilla como por aquel en su cuello, aunque ciertamente el último término por dejarle un pequeño cosquilleo- ¿harías eso para que me den mas descansos?
  • Yuu Aya Aschemacher - Claro que lo haría, sí tienes más descansos puedes relajarte más y ayudar a este cliente frecuente en una busqueda profunda en mi habitación. - Sin planearlo del todo, sus labios volvieron al cuello ajeno, recorriendo su extensión con besos suaves el uno tras el otro. -
  • Shoya Yukito - oh, cierto eso de relajarme mas me vendría bien y así con mas razón te ayudo... ¿Y que es lo que vamos a buscar en tu habitación? - sonrío con diversión y mientras iba sintiendo uno a uno aquellos besos por todo su cuello, instintivamente fue ladeando su cabeza hacia uno de los lados para dejar más espacio a los mismos.
  • Yuu Aya Aschemacher De un momento a otro sus brazos se deslizaron hasta rodearle de nuevo por la cintura, mientras sus labios seguían cerca de su cuello rozandolos suavemente contra su piel. - Tu piel y la mía bajo las sabanas, mi mirada y la tuya, mientras te hago el amor. ¿Crees que podrías ayudarme con so en tus descansos?
  • Shoya Yukito Sin pensarlo soltó una pequeña risilla al momento en que su cintura fue nuevamente rodeada por lo brazos ajenos y mientras iba sintiendo aquellos roces a su cuello termino por soltar un suave suspiro mientras escuchaba las palabras ajenas, mismas que terminaron por dejarle un muy sutil sonrojo - Oh, esas cosas...¿sabes?...si que puedo ayudarte con eso...
  • Yuu Aya Aschemacher Sus labios se curvaron en una amplia sonrisa, la cual era mas para sí mismo pues el otro no podía verle en ese momento. Reforzó su abrazo pegandolo con fuerza contra su pecho, y en un acto un poco atrevido mordió el lóbulo de su oreja estirándolo un poco. - Entonces definitivamente hablaré con Yo-ka, estoy ansioso porque me ayudes.
  • Shoya Yukito Una sonrisa un tanto divertida apareció en su rostro al sentirse pegado al cuerpo del otro y sin poder evitarlo cerró sus ojos un par de segundos debido Q aquella mordida a su lóbulo, luego de la cual se quedo con una amplia sonrisa - Bien, habla con el...aunque me agrada saber que estas ansioso con eso.
  • Yuu Aya Aschemacher - Hablaría ahora mismo con él, pero como podrás observar... - Las palmas de sus manos bajaron un poco más hasta tomarle por la cadera, pero no se detuvo ahí pues estas mismas se metieron bajo la camisa ajena. - ...Tengo mis manos ocupadas en algo más importante, al igual que mis labios. - Al decir esto volvió a besar el cuello ajeno.
  • Shoya Yukito Al irlo escuchando su mirada bajó un poco para observar los movimientos de las manos ajenas, pudiendo ver así como estas iban a parar bajo su camisa. Sin decir nada de momento, llevo sus propias manos a posarlas sobre las ajenas que estaban ya tocando directamente su piel - Ya veo que si están bastante ocupadas ahí - menciono en tono suave pero con cierta diversión mientras de nueva cuenta dejaba espacio a que el otro besara su cuello.
  • Yuu Aya Aschemacher Al tener de nuevo aquel espacio a su disposición no dudo en recorrerlo con sus labios, pero está vez dejó que su lengua le acompañara desde casi el hombro ajeno hasta su mejilla. Sus manos no iban a quedarse quietas tampoco, con más confianza que las veces anteriores subieron por el abdomen de su delgada pareja hasta su pecho dónde se detuvo al comenzar a susurrar en su oído. - Podrían estar aún más ocupadas, cada parte de mi podría hacerlo sí tú lo deseas.
  • Shoya Yukito Con aquellas acciones por parte de su contrario, tuvo que entrecerrar un poco sus ojos, pues el recorrer de la lengua ajena por su cuello en aquel recorrido hasta su mejilla quería percibirlo con mayor claridad al igual que el toque suave de las manos de su contrario ejercian a través de su pecho y abdomen. Así, termino por sonreír luego de las palabras del pelinegro- Eso quiere decir que esta en mis manos...uhm, siendo así...quiero que estés todo ocupado...
  • Yuu Aya Aschemacher Sólo espero el tiempo suficiente para terminar de escucharlo, y cuando esto sucedió cambió de lugar posicionandose frente a su pareja, entonces sin meditarlo le tomó no tan delicadamente por el mentón y así le atrajo a sus labios, en un pasional beso. Su brazo libre se adentro por la parte trasera de aquella camisa, recorriendo su espalda. Su corazón latia aceleradamente pues sus labios mantenían una perfecta, cálida y húmeda unión con los ajenos, la cual se negaba rotundamente a abandonar.
  • Shoya Yukito Abrió sus ojos rápidamente al sentir que el otro se apartaba, topándose con la imagen de su pareja ahora frente a el, causándole una sonrisa suave, sin embargo esa expresión cambio por una de sorpresa al ser tomado de aquella forma por su mentón. No podía negar que esa forma de ser tomado no solo le había gustado, si no mas que eso, le había encantado. Mientras tanto, sus labios comenzaron a moverse armónicamente con los ajenos, respondiendo así a aquel beso, siguiendo el mismo ritmo que el otro había marcado y así, mientras esté avanzaba paso a abrazarle por el cuello con uno de sus brazos.
  • Yuu Aya Aschemacher Su abrazo se volvió firme y un tanto posesivo, pues lo que menos quería en ese momento era soltarlo o dejarlo escaparse de entre sus brazos. Fue es cuestión de tiempo para que el beso tomará mejor forma, volviendose más húmedo al llevar su lengua a tentar aquellos labios, como si les pidiera permiso para ingresar a su cavidad bucal, lo cual hizo un instante después. Lentamente caminó con el otro hasta hacerlo chocar con suavida contra la primer supercie plana que les fue posible de ese modo pudo recargar parte de su peso sobre su pareja, más que eso junto sus cuerpos el uno contra el otro sin pudor alguno.
  • Shoya Yukito Al poco tiempo fue notando aquellos pequeños y húmedos toques de la lengua ajena sobre sus labios, mismos que bien sabían eran una especie de petición de la misma a seguir mas adelante. Sin oponerse de ninguna forma aquello, acepto gustoso que ingresará a su boca, dejando que esta explorará con libertad aquel interior e incluso llevando la misma a juguetear con la propia. Al estar sumergido en aquel beso, sin darse cuenta del todo fue siguiendo aquel caminar y fue hasta que chocó y recargo parte de su cuerpo con esa plana superficie que notó lo que avanzado a pequeños pasos hasta aquel lugar. Con la nula distancia entre ambos, decidió aprovechar eso por lo que comenzó a moverse de manera suave y ligera con el otro, haciendo así que se produjeran pequeños roces entre sus cuerpos, mismos que sin previo aviso le sacaron un suspiro de sus labios.
  • Yuu Aya Aschemacher Después de haber chocado el cuerpo de su pareja contra la pared, se dedicó a besarlo apasionadamente, recorriendo cada rincón de su cavidad bucal con su lengua, pero sobre todo batallando con la ajena. Era delicioso sentir como los suspiros de Shoya morian entre sus bocas, y se mezclaban con los propios. Sus manos no pudieron quedarse quitas por más tiempo cuando ya una de ellas exploraba por el muslo izquierdo ajeno, el cual tomó fuerza para levantarle y hacer que rodeara ligeramente su propia cadera. Lentamente se deshizo de aquel beso, dejando un par de mordiscos en el labio inferior ajeno, sólo así pudo contemplar la maravillosa escena frente a sus ojos. El cuerpo de sobre contra el suyo, tan cerca que le costaba respirar.
  • Shoya Yukito El solo hecho de comenzar a sentir una de las manos ajenas sobre su muslo, le hizo sonreír suavemente entre el mismo beso y sin ejercer fuerza alguna dejo que el otro la manipulara libremente. Luego de ver la posición y lugar donde la había colocado, hizo un poco de presión con la misma sobre la cadera ajena, no solo para que esta quedara abrazada a él sin ser sostenida, si no que también con el motivo de que su cuerpo quedara aun mas junto a suyo. Cuando aquel beso se hubo terminado, de inmediato se percató de aquel par de mordidas a su labio inferior y sin esperar, al siguiente segundo hizo pasar su lengua lentamente por aquel mismo labio, saboreando así su propio labio un poco. Aun con su respiración algo agitada por el reciente beso, llevo sus labios al cuello del pelinegro, dejando así varios suaves pero a la vez ansiosos besos por el lugar.

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